9/30/2009. Drásticamente vemos como ha ido cambiando el clima, un ciclo dinámico de la sabia naturaleza que ha sido corrompido por la influencia de las actividades humanas donde se han arrojado al ecosistema miles de toneladas de gases de efecto invernadero y dióxido de carbono, así mismo con el huso de la tierra cuando deforestan áreas verdes, pulmón vegetal necesario para la subsistencia de todo ser vivo.
La combustión que generan los autos al estar en movimiento y los procesos químicos que realizan las grandes industrias son los mayores causantes de esta problemática, aunado a la desidia del hombre por no tomar medidas preventivas, y a tiempo, para la conservación del medio ambiente. Graves catástrofes naturales se han dado a conocer a través de la prensa: fuertes y constantes aguaceros, derretimiento de los polos glaciares, el deterioro de la capa de ozono y el cambio radical de los ciclos atmosféricos.
Los factores naturales que hacen cambiar al clima forman parte de un ciclo de vida, de un todo en el extenso sentido de la palabra, entre los que podemos mencionar: corrientes oceánicas, movimiento constante de las placas tectónicas, actividades volcánicas y la actividad solar, son agentes que generan efectos a nivel global, ajustándose de forma cambiante y dinámica al ciclo natural, ocasionando un cambio que se puede palpar de forma prematura o rápida.
Científicos han dado a conocer las evidencias y efectos adversos que produce la contaminación general, en la que el planeta a través de los siglos ha ido aumentando la temperatura a causa de la actividad humana. Alerta general y a todos los niveles en la que tenemos que tener una participación activa para contrarrestar este problema sin precedentes, donde estamos poniendo en juego nuestra subsistencia y la de futuras generaciones.
Es momento de tomar cartas en el asunto y de forma diligente. Mundialmente se han presentado campañas para la reducción de gases nocivos que son arrojados a la atmósfera, un movimiento que ha sido nombrado como "verde" que incentiva a miles de personas a utilizar tecnologías que reducen el consumo de energías, contribuyendo a minimizar el impacto negativo que el cambio climático produce.
Nuestro aporte directo y conciente para evitar la emisión de gases de efecto invernadero pueden ser: usar bombillos y aparatos electrónicos de bajo consumo de electricidad (apagarlos cuando no se estén utilizando), utilice energía "verde" que es producida por la velocidad del viento y los rayos solares, hacer del reciclaje un estilo de vida donde reutilicemos materiales necesarios para nuestras actividades diarias, no desperdiciar agua cuando se va al baño o cuando se está limpiando. Estas y otras normas de convivencia son simples reglas que podemos aplicar en nuestra cotidianidad para darle un respiro más de vida a nuestro mundo.
Aún tenemos tiempo de tomar correctivos, tienen que participar todos los niveles de organización: hogares, escuelas, gobiernos e individualmente ir creando campañas de concientización donde se expliquen los efectos nocivos que produce el cambio climático, y del cómo debemos aportar positivamente para minimizar en su máxima expresión este mal que nos afecta a todos por igual.
Por. Daniel Guerra |