11/2/2009. El final de una exigente jornada, luego de mil discusiones y negociaciones, la primera votación en la comisión revisora del Senado de Brasil con relación a la aprobación del protocolo de adhesión de la República Bolivariana de Venezuela al Mercosur ha tenido el resultado esperado: 12 votos a favor y 5 votos en contra. La persistencia del Presidente y de nuestros funcionarios ha logrado el éxito que dice la experiencia Dios concede a la constancia. Otro reconocimiento, es a la paciencia y tacto de nuestros amigos en Brasil que han sorteado escollos de todo tipo.
Los intentos de división y bloqueo por la derecha tradicional en un eje con los sectores oligárquicos de nuestro país. Y las naturales dificultades creadas por el ambiente electoral que se vive en el hermano país. Se trata de una primera e indicadora victoria hacia el ingreso pleno al mecanismo. Significa una apertura de camino, favorable a la segunda votación prevista para la plenaria del Senado. Las cartas ya están jugadas y su resultado deberá ser definitivamente positivo.
Cuando, finalmente, este nuevo paso hacia la necesaria integración de nuestras naciones estaba por ejecutarse, se orquesta la presencia de Antonio Ledezma en el Senado brasileño. No habría necesidad de referirla, si el modo y lenguaje de la operación se hubiese mantenido dentro en la tónica tradicional a la cual nos ha acostumbrado la vieja política.
En el modo típico se habrían rasgado las vestiduras por la negación, pues por encima de cualquier consideración sobre el interés nacional se encuentra su odio irracional hacia el Presidente y la política de cambios que impulsa. Sorpresivamente se suma a la victoria y pide a la oposición brasileña un voto favorable.
Nos gustaría pensar que el tufito de oportunismo es sólo una impresión. Preferimos verlo como una señal de cambio, en al menos un sector de la oposición, hacia una actitud más constructiva.
Por: Francisco Arias Cárdenas |