23/10/2009. Con el paso de los años se ha visto que en el entorno del fútbol más allá del desempeño de los jugadores dentro del campo de juego, muchos pueden dar el gran salto a las mejores del mundo gracias al buen manejo de un representante.
Algunos fichajes sorpresivos, ya sea por su buen desempeño en las selecciones nacionales, otros producto del buen rendimiento reciente con su club actual, son cualidades de las cuales se aprovechan sus manejadores para colocarlos en equipos de renombre y así cobrar una buena suma.
Ya el talento de un jugador no es lo más importante para hacer vida en el fútbol profesional. Contar con un buen representante es de vital importancia para concretar sus aspiraciones futuras. Poder ir a una liga atractiva en el extranjero o hacerse de una vitrina importante para despertar el interés de los equipos más renombrados en la liga donde hacen carrera deportiva, son tan sólo algunos de los detalles que se deben cubrir para que el mismo pueda sacar provecho para recalar en el club de su preferencia.
Cobran importancia Nombres como Roberto de Assis representante de Ronaldinho (su hermano), Jorge Mendes representante del Cristiano Ronaldo, Mino Raiola representante de Zlatan Ibrahimovic, Bosco Leite manejador y padre de Kaká, entre otros, han sido vitales para que jugadores de clase mundial tomen la mejor decisión de cara a su futuro y puedan concretar sus multimillonarias vinculaciones con los principales clubes de Europa.
Sudamérica no se escapa a esta realidad y específicamente Uruguay cuenta con uno de los representantes más reconocidos en la escena del fútbol internacional. Paco Casals ha sido uno de los managers de mayor renombre en Sudamérica gracias a su gran monopolio de jugadores uruguayos quienes son colocados por el grupo Casals sin mucho contratiempo en los equipos que muestran interés en sus piezas.
El uruguayo Gerardo Arias es otro de los grandes representantes del fútbol sudamericano y trabaja de la mano con la empresa argentina BBC Sports que maneja a jugadores de la talla de Juan Sebastián Verón, Sergio Agüero y actualmente, tiene bajo sus filas a jugadores celestes de la calidad de Nicolás Lodeiro, Santiago "Morro" García, Facundo Píriz y Maximiliano Calzada.
En Venezuela también Venezuela no se escapa a esta realidad y pese a que en años anteriores no era un mercado atractivo, el gran incremento en el nivel de su Selección Nacional y el buen nivel de clubes que ha denotado el fútbol criollo en los últimos años, ha sido una buena vitrina para que varios jugadores criollos pudieran hacer vida y asentarse en los últimos años en las principales ligas del viejo continente.
Uno de los representantes de reconocida trayectoria tanto a nivel nacional como internacional Claudio Barrios destaca que Venezuela ha demostrado haber cambiado para bien ante los ojos del mundo. "Antes era muy difícil conseguir buenos jugadores en el fútbol venezolano. Los mercados preferidos para los equipos europeos eran países como Brasil, Argentina, Uruguay, Chile y Perú. Con el paso de los años cambió gracias al trabajo conjunto de varios conjuntos en el entorno del fútbol profesional en cuanto a su capacidad formativa, su acción disciplinaria con los jugadores y el profesionalismo que se demuestra. Por ello, ahora es más fácil representar jugadores criollos". En cuanto a la representación de jugadores Barrios destaca que la labor del representante es clave para que los mismos puedan ser tomados en cuenta en los clubes en los cuales los futbolistas despierten interés. "La verdadera labor de los que nos dedicamos a esto, es la de llevar a los jugadores por un patrón de conducta y profesionalismo excelente tanto dentro como fuera del campo. Por ejemplo, para los clubes europeos, es de vital importancia que lleguen jugadores que no sólo sean talentosos, sino que también tengan una conducta intachable fuera del rectángulo de juego y que sean sumamente cumplidos en el trabajo que se les encomienda".
Hasta los paquetes tienen oportunidad No es un secreto para nadie que jugadores de fútbol no tan talentosos o que vienen de experiencias poco provechosas, han podido abrirse paso en los diferentes equipos del fútbol mundial por la gran capacidad de sus representantes. Muchos de ellos pasan sin pena ni gloria por varios clubes y aun así siguen siendo tomados en cuenta para reforzar divisas de gran renombre en cada una de sus ligas.
Barrios señala que dependiendo de la calidad de cada representante se puede garantizar la calidad de los jugadores. "Hay muchos representantes de los principales jugadores a nivel mundial que ven a los jugadores como un producto y los tratan como tal. Eso sí, tienen una capacidad de ser excelentes vendedores y comerciantes de lo que tienen y siempre realzan un poco más las cualidades del jugador vendiéndolos como auténticos cracks cuando no lo son, sólo para su propio beneficio económico. Por ello, sus dirigidos llegan a los clubes, fracasan y la culpa no es del jugador sino del club".
"La Labor más loable de un representante es seguir de cerca y ojear por varios meses el jugador objetivo para ser manejado, aconsejarlo acerca de que debe y que no debe hacer, además de velar porque sea un profesional tanto dentro como fuera del campo. No sólo se debe ver el lado deportivo, sino que se deben cuidar detalles como la simpatía, la disciplina y la capacidad psicológica de cada elemento para que este sea un futbolista integral desde todo punto de vista y eso es muy atractivo a los ojos de los clubes sobre todo en el mercado europeo", agregó Barrios.
En el fútbol actual más allá del desempeño y talento de cada jugador, contar con un buen empresario que maneje sus carreras podría abrirle las puertas de clubes que por merito propio tal vez no serían sus destinos inmediatos. El representante juega un papel importantísimo en la carrera deportiva de los jugadores a nivel mundial ya que ellos son los principales responsables de guiar a los futbolistas para optar por la mejor opción.
Por: José Luis Nogueira |